Comentario Evangelio 01 de Enero 2017

El Viento (2)

Feliz Año Nuevo 2017
Con maría guardar las palabras de Jesús en el Corazón!!!

Evangelio según San Lucas 2,16-21

La liturgia en Navidad y año nuevo, resaltan la figura de María, ella abre sus brazos para dar el único calor y cobijo a su hijo. Y este domingo primero del nuevo año, la acogemos como la Madre de Dios, la intercesora por quien recibimos al Autor de la vida, Jesucristo.

Pero en una cultura lejana de Dios, me hago la pregunta si María sigue motivando en nosotros la contemplación, la escucha de la Palabra de su Hijo. Si es ella la que motiva la ternura y solidaridad en nosotros, en nuestras familias y/o en nuestra vida consagrada. Y la respuesta parece un poco obvia pues nos hemos ido, en algunos casos, al otro extremo y ya no cuenta tanto en nuestras vidas con lo cual se ha empobrecido mucho nuestra vida religiosa.

Ciertamente fue mucha la exageración al querer cuidar su figura y papel en la Salvación, hasta ser criticados de caer en una mariolatría.

Pero hoy la palabra nos recuerda que ella es la Madre de Jesucristo y Madre de la Iglesia, este es su lugar, el lugar donde la encontramos, desde donde meditamos la fuerza de su amor, la generosidad al cambiar su rumbo por el propuesto por el Señor. Sin ella nos falta la fuerza humana que nos lleva ha guardar, meditar y saborear la presencia de Jesús en nuestras vidas. “María conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón”. “Conservaba”, es decir: guardaba cuidadosamente, mantenía viva la propuesta. No solo mantenía lo que se le dijo, conservaba el modo de proceder…sino sobre todo que mantuvo viva esta palabra en sus acciones, en su espera, en su caminar sin otro rumbo que la confianza en la promesa. Por eso, ella es madre de todos los creyentes.

Al comenzar un año nuevo, es bueno que lo hagamos elevando nuestros ojos hacia María. Ella nos acompañará a lo largo de los días con cuidado y ternura de madre. Ella cuidará nuestra fe y nuestra esperanza. No la olvidemos a lo largo de este año que se nos regala.

Agradecemos lo vivido en el año que hemos dejado atrás y, pedimos con María al Altísimo que el 2017 sea un tiempo de gracia para acoger su paso por nuestras vidas. La posibilidad de comenzar una vida nueva, llenando nuestros corazones de su paz, de su perdón, de su amor… Un año donde renovamos nuestro compromiso de consagración y seguimiento de Cristo, a la manera de nuestros fundadores y del Evangelio.

¿Cómo estará María en nuestras vidas este nuevo año?

¿Cómo imitamos esa fuerza para “observar”(mantener viva la llama de nuestra vocación)en el seguimiento de Cristo?

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