Comentario Evangelio 16 de Abril

Evangelio Según San Juan 20,1-9

Con el sentido de la Liturgia tod@s exultemos de gozo, porque el Señor ha resucitado y camina vivo entre nosotr@s: en nuestra vida personal, en el desarrollo histórico de cada día.  Dentro de este gozo nos sentimos invitad@s a manifestar con nuestro testimonio signos de vida; queremos que el Resucitado limpie nuestra mirada, para que no interpretemos como señal de muerte, lo que es señal de vida. Dejémonos entrar en el Misterio, para que el mismo Jesús nos ayude con su luz sanadora a descubrir las huellas de resurrección entre nosotr@s, comenzando por nuestras propias Comunidades. Que su presencia siempre nueva sea purificada y renovada en nuestra existencia.  Que nos sintamos impulsad@s a acoger con gozo y esperanza las señales sanadoras y salvíficas de su Paso  en la vida de todos los días. Pidamos para que la Resurrección de un sentido profundo a nuestra Fe y nos ayude a disponernos en el encuentro con Jesús y los herman@s, desde las múltiples experiencias de nuestra cotidianidad en relación. Como María Magdalena,  seamos buscador@s de Jesús, el amado, el Señor de nuestra vida. Que la ansiedad, el miedo y la incertidumbre no nuble nuestra mirada y nos impida reconocerlo. Maria Magdalena es la que va al sepulcro, ella necesita estar cerca de Aquel que tanto la había dignificado. Ella es modelo de quienes buscamos al Señor, de l@s que deseamos estar con Él; que la sombra de nuestro pecado no nos separe. El amor y la perseverancia de la Magdalena en buscar a su Señor, harán que ella sea la primera en ver al resucitado.; ella es ejemplo y modelo para todas las mujeres en la vida de la Iglesia. Dice el Papa Francisco que Magdalena lloraba junto al sepulcro porque “en ocasiones, en la vida, los anteojos para ver a Jesús son las lágrimas.”

Herman@s guardemos profundamente en nuestro corazón la alegría del encuentro con el que ES vida plena y en quien sentimos el asombro de la salvación, desde la entrega del amor gratuito. Esta experiencia nos sostenga en el camino y se transparente en la Misión.

Les invito a que hagamos nuestras las palabras del Papa Francisco: “Que el gozo del Domingo de Pascua se irradie en los pensamientos, en las miradas, en las actitudes, en los gestos y en las palabras…. ¡ojalá fuésemos así de iluminad@s!” Con la Pascua de Jesús todo se transforma y toma vida; que esta convicción se haga vida en nuestra vida personal y comunitaria.

Quiero terminar pidiendo con humildad que se aumente nuestra Fe para seguir creyendo en el que VIVE… Quien ama cree y es capaz de ver más allá; creer en la Resurrección es creer en la Vida, acogerla como Don y realizarla en plenitud para que otr@s tengan vida.

Gracias Padre porque nos haces renacer con Jesús, como comienzo de una vida nueva después de la muerte, a un tiempo de Gracia después del pecado, tiempo de luz después de la oscuridad…Vida resucitada que barre la vieja levadura, para ser hombres y mujeres nuevos, hijos e hijas de tu ternura de Padre invitados a la gran fiesta de tu Reino, la Fiesta de la Vida Nueva…“Si hemos muerto con Cristo, busquemos los bienes de arriba, no los de la tierra”

¡FELIZ PASCUA ¡ QUE LA RESURRECCION NOS AYUDE CON SU LUZ SANADORA A DESCUBRIR HUELLAS…

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